Hermanamiento bloguero a cargo de la jefa: Cris

Y con Caracol y Conejín de socios

En mi pueblo llueve poco, pero cuando llueve cae toda de golpe. Por mucho que modifiquen los alcantarillados no hay forma de que trague todo el agua que se acumula por las calles.

Por lo menos ahora hay alcantarillados, hubo un tiempo en que no los teníamos. Gracias señora alcaldesa (tengo que hacerle la pelota ahora que ha sido reelegida, a ver si me pilla un curro chulo en el ayuntamiento…jejejejeje)

Recuerdo que los días en que llovía mucho para cruzar la calle, o te ponías botas hasta la rodilla o te quitabas los zapatos, sino más valía que te quedaras en casa hasta que se calmara.

Pero ahora con el clima tropical que nos ha llegado recién importado, da lo mismo que lleves paraguas, que te pongas chubasquero, o botas de agua, acabas como una sopa seguro.
El otro día paseando a mi perrita por un descampado, es el sitio que más le gusta a la señorita, resbalé y me caí de morros dentro de un charco enorme, que más que charco parecía un lago. Pero lo peor no fue que me manche de barro hasta las pestañas, sino que el gracioso de mi vecino me vio y aún se esta partiendo de risa cuando me ve.

Ya se que esta foto no tiene nada que ver con el tema, pero es que todos los días no se ve una rubia con un conejo enorme...jejejeje