El otro día dieron la noticia de que, debido a un corte eléctrico, varios trenes de la línea Keihin-Tohoku se quedaron detenidos en la vía en plena hora punta de la mañana. La mayoría se las apañaron para llegar a una estación, pero uno de ellos quedó inmóvil a tan sólo 500 metros de la estación de Kamata.
En su interior, mil pasajeros quedaron atrapados durante dos horas y media en su interior. Les aseguro que a esas horas no cabe un alfiler ni en trozos, así que no creo que sea algo que recuerden con agrado. Los hermanos Marx estarían alucinados viendo cómo la realidad plagiaba uno de sus más famosos “squetch”, pero yo me pregunto por qué nadie rompió las ventanillas para escapar... o se decidió a imitar aquella otra escena en la que al grito de "Más madera, es la guerra", desmontaban un tren para seguir adelante.
No es necesario ir a Japón para ver la aglomeración que se produce en las horas punta. En cualquier estación de España sufrimos habitualmente este tipo de apelotonamiento dentro de los vagones, y en caso de huelga de transporte se quedaría corta le escena del camarote de los hermanos Marx.


Y sino mirar lo que le pasó a mi amigo Joan.

Este post es producto del hermanamiento semanal entre:
Cris
Caracol
Conejín