Hoy quiero brindar por mis dos conejitos, ya que han encontrado unos padres adoptivos maravillosos que los están esperando con ilusión. Aún siendo de peluche tienen su corazoncito.
Quiero aprovechar para recordar a todos aquellos que en estas navidades han recibido por regalo una mascota de carne y hueso, que sean responsables, y que la cuiden con todo el respeto que se merece todo ser vivo.
Si te cansas de tu mascota o no la puedes atender, no la abandones hay otras soluciones mas humanas.

Esta perrita que veis aquí, es ahora un animal feliz.

Pero no siempre ha sido así. Su dueño se mudó de casa y la dejó abandonada en el jardín atada a su caseta de madera, sin agua, sin comida. Menos mal que la ví y pasé por encima del muro a rescatarla.
Ahora vive en mi casa y es una perrita simpática y juguetona.
Pero no todos los perros abandonados tienen la misma suerte.


No seas cruel, reflexiona antes de tomar una decisión a la ligera.